YO MANDANTE, TU MANDATARIO
EDITORIAL
YO MANDANTE, TU MANDATARIO
El mandato es un contrato regulado en el Código Civil, en el que una persona natural o jurídica confía la gestión de uno o más negocios a otra que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la primera. La persona que concede el encargo se llama comitente o mandante, y la que lo acepta apoderado o mandatario. Puede haber uno o más mandantes, y uno o más mandatarios. El mandato puede ser gratuito u oneroso, la remuneración es determinada por las partes, antes o después del contrato, por la ley o por un juez.
Eso es lo que dice de las relaciones de pacto republicano como normativa ciudadana.
En política. El mandato es un poder conferido por elecciones libres (el mandante poderdante, los electores, los votantes) a otra (el mandatario apoderado, el elegido para administrar las responsabilidades conferidas al cargo por el cual se votó) para que él o ella pueda actuar en su representación y administración de la “república, del latín cosa oficial, cosa pública, lo público” en cualquier nivel Jurisdiccional.
El concepto de un gobierno que tiene un mandato legítimo para gobernar a través de la conquista justa de una elección democrática es una idea central de la democracia representativa. Cuando los nuevos gobernantes tratan de introducir políticas que no hicieron públicas durante su campaña electoral, se dice que no tienen un mandato legítimo para poner en práctica esas políticas. Es allí donde los mandantes actuamos ejerciendo contraloría social e incluso revocatoria del mandante.
La frase "Yo mandante, tú mandatario" recuerda que el ciudadano tiene la autoridad principal y el gobernante o representante solo cumple sus órdenes y rinde cuentas.
¿Quién es quién?
· El mandante: Eres tú o el pueblo. Es la persona que da la orden, el encargo o el poder.
· El mandatario: Es el político o el representante. Es quien acepta la tarea y debe actuar según lo que pida el mandante.
El verdadero rol del gobierno
· No hay jefes absolutos: Un gobernante no es un rey que hace lo que quiere.
· Obligación de servir: El mandatario gana su puesto por el voto y debe obedecer la ley.
· Rendición de cuentas: El dinero público y las decisiones pertenecen al pueblo, que es quien manda.
Toda esta charla es para concluir en la importancia de las elecciones. No es solo votar, es saber elegir. Además, elegir al Poder Local. (El estatal, municipal y sus parroquias) El Poder Legislativo (Diputados) y El Poder Ejecutivo (Presidencia). Que son el núcleo de las relaciones republicanas. En un estado descentralizado y federal. Como lo define nuestra Carta Magna.
Es por ello, que lo que está en juego no es poca cosa, aunque los ciudadanos no lo aprecien en profundidad. Nuestra tarea fundamental será una medición de los liderazgos y los partidos que lo respaldan. Evaluar en profundidad los resultados, calcular el control de daños y hacer las enmiendas necesarias para el próximo objetivo.
Es por ello que el establecimiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) es considerado un requisito indispensable por diversos sectores políticos y organizaciones sociales para lograr una transición democrática y procesos comiciales confiables tras los lamentables eventos del 28 de julio de 2024.
Condiciones esenciales para un nuevo CNE
· Imparcialidad absoluta: Dirigentes como María Corina Machado señalan que el directorio debe estar conformado por ciudadanos probos y sin cuotas ni vínculos partidistas.
· Autoridad independiente: Organizaciones como Voto Joven recalcan que el árbitro electoral debe recuperar la confianza ciudadana y cumplir estrictamente su rol constitucional.
· Garantías técnicas y legales: Expertos y análisis recientes indican que cambiar solo los nombres de los rectores no es suficiente; se requiere revisar el Registro Electoral, permitir el sufragio de los venezolanos en el exterior y asegurar igualdad de condiciones.
La conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) es vista por diversos sectores políticos, sociales y expertos independientes como un paso indispensable para avanzar en cualquier proceso de transición institucional y reconstrucción democrática en Venezuela.
El debate sobre la renovación de la autoridad electoral abarca múltiples visiones y propuestas técnicas complejas, las cuales se resumen a continuación:
Demandas de Independencia y Despartidización
· Ausencia de cuotas políticas: Sectores de la oposición, liderados por figuras como María Corina Machado, insisten en que el nuevo ente electoral debe integrarse por ciudadanos probos, totalmente independientes y sin vínculos a partidos políticos, asegurando una imparcialidad absoluta.
· Autoridad para la transición: Organizaciones civiles como Voto Joven y analistas electorales recalcan que, tras los cuestionamientos a los procesos previos, se requiere una institución técnica que devuelva la confianza al electorado y que esté capacitada para administrar elecciones competitivas y justas.
Desafíos Técnicos y del Sistema Electoral
· Más allá de los rectores principales, no resuelve el problema de fondo si no se acompaña de una reforma estructural del sistema legal electoral.
· Reformas urgentes indispensables:
o Auditoría y depuración: Revisión exhaustiva y actualización del Registro Electoral (RE).
o Voto en el exterior: garantizar y facilitar el derecho al sufragio para los millones de venezolanos residentes fuera del país.
o Equidad en la campaña: Modificación de reglamentos para asegurar el acceso equitativo a medios y propaganda, eliminando normas de carácter coercitivo.
o Garantías y observación: Implementación de esquemas sólidos de observación internacional y modelos de votación adaptados a contextos posconflicto.
Vías de Designación Institucional
· El rol del Parlamento: Históricamente, ONG dedicadas al ámbito jurídico como Acceso a la Justicia han recordado que, de acuerdo con la Constitución, el Comité de Postulaciones y la Asamblea Nacional son las instancias legítimas que deben llevar a cabo la elección de los rectores.
· Acuerdos políticos: La reestructuración del Poder Electoral forma parte constante de las agendas y mesas de negociación política que buscan definir cronogramas viables y reglas de juego claras aceptadas por todas las partes involucradas.
Ese proceso no se anunció pero ya se discutió, y que termina con la designación de los rectores del CNE. Si el problema de Venezuela en materia electoral fuera la sustitución de los rectores y repartirnos por tendencia política, la solución sería fácil, pero no es así. Este es un sistema electoral que hay que revisarlo, tenemos que revisar las leyes y hacer modificaciones rápido para que los reglamentos que emanen no sean coercitivos y que los venezolanos puedan ejercer su derecho a voto
El tiempo para una elección nacional
Aunque las partes alcancen un acuerdo político, una elección nacional no podría organizarse inmediatamente.
Antes sería necesario actualizar el Registro Electoral, incorporar a venezolanos en el exterior, resolver la situación de organizaciones políticas, atender las inhabilitaciones que afecten la participación de candidatos, definir un cronograma electoral y realizar auditorías independientes.
También sería necesario organizar la observación nacional e internacional, capacitar al personal electoral y establecer las condiciones para el funcionamiento del proceso.
Incluso en un escenario favorable, una consulta nacional difícilmente podría organizarse antes de un año
En nuestro caso en Rumbo Propio, queremos lograr armonizar en lo posible los desencuentros. Factor esencial para que no pase factura en la cosecha.
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